Una de lunares

Es un clásico que durante las temporadas de más calorcito se lleven ciertos estampados: las flores por la primavera que la sangre altera, las rayas por el toque marinero…pero otras van y vienen dependiendo de la inspiración de los diseñadores.

No es nada nuevo lo mucho que nos flipan Dolce&Gabbana, y en su revival de la auténtica mamma italiana una de las tendencias que nos traen para esta emporada es la de los lunares blancos. Eso sí, en vez de una base negra optamos por una versión mucho más apropiada para el verano: el azul marino.

Dots

Es un tipo de vestido muy femenino con un estilo años 50, ideal si tenéis cinturita de avispa porque favorece las curvas, y un escote de pico muy abierto –casi de tipo barco- que sienta genial. Aun así la longitud del vestido, por debajo de las rodillas, implica que sí o sí para estilizar hay que ponerse os recomendamos combinarlo con tacones.

dots2

Esta vez optamos por unas cuñas del mismo color que el vestido, pero le aportamos algo más de sabrosura al look con el bolsito de rafia rosa.

dots3

Un vestido con tanta presencia no requiere de complementos muy llamativos, pero ¿acaso se puede ir sin pendientes? Nosotras le añadimos unos largos de delicada filigrana, sin olvidar una pulsera dorada y un anillo de miniperlas.

dots4 dots5

Si es que los 50 fueron el apogeo de lo femenino en la moda.